S
omos una comunidad mundial de laicos al servicio de Cristo y del mundo que busca unir su vida humana en todas sus dimensiones, con la plenitud de su fe cristiana.
Nuestro carisma es el de la Espiritualidad Ignaciana. Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola son la fuente específica y el instrumento característico de nuestra espiritualidad.
Fotografía: María Isabel Vásconez
L
a Comunidad Mundial está formada por Comunidades Nacionales y éstas a su vez por pequeños grupos en los que se pretende:
  • Vivir el encuentro, la amistad y la colaboración.
  • Madurar en la fe.
  • Promover, planificar, ejecutar y evaluar los trabajos apostólicos.

Nuestro vínculo comunitario es nuestro compromiso común, nuestro común estilo de vida y nuestro reconocimiento y amor a María como nuestra madre.

 
 

La unión con Cristo nos lleva a la unión con la Iglesia, en la que Cristo continúa aquí y ahora su misión salvadora. Haciéndonos sensibles a los signos de los tiempos y a las mociones del Espíritu Santo seremos más capaces de encontrar a Cristo en todos los hombres y en todas las situaciones de la vida.

Vemos nuestros orígenes en los grupos de laicos que desde 1540 se desarrollaron en diversas partes del mundo por iniciativa de san Ignacio de Loyola y sus compañeros. Vivimos este estilo de vida en comunión gozosa con todos los que nos han precedido, con gratitud por sus esfuerzos y sus realizaciones apostólicas.

 
   
Nuestra Misión Común
 
La Comunidad de Vida Cristiana del Ecuador es un cuerpo apostólico dinámico que:
  • Sigue a Cristo desde la espiritualidad ignaciana.
  • Discierne, envía, acompaña y evalúa a sus miembros en la misión de colaborar con la construcción del Reinado de Dios desde su vocación personal o grupal y combatiendo toda clase de división y regionalismo.
  • Promueve la justicia social y la solidaridad en las estructuras sociales, políticas y económicas; teniendo como punto de partida y horizonte la opción evangélica por los pobres.
  • Lucha contra la corrupción mediante el testimonio activo que consiste en anunciar, denunciar y formar en valores humanos y cristianos.
  • Coopera con la Iglesia, optando preferencialmente por las obras de la Compañía de Jesús.

 

Fotografía: Diego Chicaiza