Informe
Sobre la experiencia de Ejercicios Espirituales en Chiclayo, Perú 2004.
Al Consejo Ejecutivo Nacional de la CVX Ecuador.


Queridos amigos del CEN:

Luego de la experiencia vivida en el mes de noviembre pasado cuando Eduardo Barahona (Presidente de CVX Ecuador)y yo fuimos a Chulucanas para participar del Encuentro Regional Norte de la CVX Perú, y gracias a la apertura que mostraron todos los participantes de ese encuentro, es que comenzamos a proponer varias actividades que podrían realizarse en conjunto entre ambas comunidades nacionales, especialmente en lo que tiene que ver con el intercambio apostólico que es el campo encomendado por la comunidad regional CVX a nuestra comunidad nacional.

Ese ánimo de compartir la misión tuvo eco especialmente en una comunidad de universitarios de Piura llamada San Ignacio quienes en marzo vinieron a Guayaquil y junto con Sigvol trabajaron como voluntarios en construcción de vivienda emergente con muy buenos resultados. A partir de aquello tuvieron la bondad de invitarme para que les acompañe con una tanda de Ejercicios Espirituales en agosto de este año.

Y el tiempo pasó de noviembre cuando nos vimos en Chulucanas hasta marzo cuando vinieron a Guayaquil. Y de allí a agosto cuando, hecha la invitación a toda la comunidad ecuatoriana para que viaje a hacer Ejercicios Espirituales (especialmente se enfatizó la promoción en las comunidades más jóvenes pues era una experiencia de tres días y medio), partimos un grupo de tres personas: Isabel Andrade, Santiago Zárate y yo para Piura y luego a Chiclayo donde tendríamos este encuentro para ser mas "amigos en el Señor".

La comunidad piurana desde el principio mostró gran interés en que pudiese dar esos Ejercicios. Gracias a la Hna. Isabel Ramírez (Asistente Eclesiástica de Piura) con mucho tiempo de anticipación se comenzó con los preparativos. La idea era que sea una experiencia corta pero intensa de Ejercicios completos enfocados principalmente a la condición de jóvenes universitarios CVX con énfasis en su misión y en los Principios Generales.

Los Ejercicios comenzaron en la tarde del viernes 27 de agosto y terminaron por la tarde también del lunes 30, fiesta de santa Rosa de Lima, primera mujer laica santa latinoamericana y además peruana.

Fueron catorce ejercitantes y dos acompañantes: Aída y yo. Aída es una novicia de la misma congregación de Isabel quienes regentan el Colegio Niño Jesús de Praga que a su vez sirve de casa para algunas comunidades de la CVX en Piura.
De los catorce ejercitantes, dos eran ecuatorianos, como ya lo mencioné.

Todos los miembros de la comunidad San Ignacio y de otras comunidades de Piura fueron extremadamente amables con nosotros antes, durante y después de los Ejercicios, aún en el silencio de reconocernos como seres humanos en busca de Dios. Tan amables que semejante gesto de hermandad y cariño no merece (pues tampoco lo lograría) intentar cuantificar en un informe como éste...

La experiencia de noviembre en Chulucanas y luego la de Guayaquil en marzo ya habían permitido conocer rostros concretos que se volvían a encontrar esta vez para tener un encuentro con Dios en la fuente de nuestra espiritualidad. La ayuda de Aída fue enorme no solo con la logística de transporte y alojamiento sino con las entrevistas de acompañamiento de varios chicos que la buscaron.

Es importante decir que mis gastos completos de movilización fueron cubiertos por la comunidad San Ignacio. Y que los gastos de transporte Piura - Chiclayo - Piura y la casa de Ejercicios (Santa María, de la Compañía de Jesús) para los participantes ecuatorianos fue de $26 por los casi cuatro días que permanecimos ahí.

Ya propiamente de la dinámica de los Ejercicios Espirituales solo diré que es una gracia enorme el ser testigo de la obra de Dios en cada uno de los ejercitantes y ayudar en algo con "modo y manera" transmitiéndoles esa experiencia de Dios que la descubrimos y compartimos a diario en nuestra comunidad.

Luego de los Ejercicios, conocer un poco la ciudad de Chiclayo, visitar el tan famoso (y ahora sabemos porqué) Museo del Señor de Sipán, volver a Piura en un viaje de tres horas y regresar a Guayaquil, viaje que nos habría tomado nueve horas de no ser por un problema en Tumbes que nos obligó a entrar al Ecuador por Loja haciendo el viaje de doce horas y ocho más para llegar a Quito.

Creo firmemente que este tipo de experiencias nos unen verdaderamente en el empeño que tenemos de ser un cuerpo apostólico en misión. Experiencias que junto a la participación peruana en la Asamblea Regional de Guayaquil, el intercambio apostólico y la participación de la delegación peruana en el Magis nos van conformando corporativamente como una sola comunidad mundial.

¡Cómo no reconocer a Dios en todas las cosas y en todas las personas cuando especialmente una comunidad se prepara tanto para esta experiencia, en lo formativo y en lo logístico y es capaz de demostrar el cariño que nos tiene, aún sin conocernos!

Además de los Ejercicios en Chiclayo, gracias al encargo que tengo del intercambio apostólico, en Piura pude conversar con miembros CVX de distintas comunidades y aún con grupos de espiritualidad ignaciana (especialmente del Colegio San Ignacio de la Compañía de Jesús) que no son CVX pero que quisieran acercarse a nuestra comunidad... Ello también es muestra del camino que poco a poco vamos haciendo mientras nos dejamos guiar del Espíritu y aprovechamos de nuestras fortalezas de cuerpo.

Fue una semana magnífica que todos, de ambos lados de la frontera, esperamos que se repita y así ir equilibrando los pilares apostólico, comunitario y espiritual e integrándonos de nuevas e ingeniosas formas.

Mis últimos Ejercicios Espirituales los hice con la ayuda del P. Javier Uriarte, S.I., Asistente Eclesiástico de la CVX Perú. También una manera de agradecerle a él todas sus atenciones fue la preparación de estos Ejercicios.

Ojalá y que todos los países vecinos pudieran tener este tipo de experiencias que van marcando el camino en nuestro proceso CVX. Ojalá que también otros países se animen a hacer lo mismo con el Ecuador; eso es lo que sueño y siento como uno de los principales frutos del Buen Espíritu de Dios.


Espero pronto incluir algo más de información sobre estos acercamientos entre nuestras comunidades nacionales en la página web de la CVX Ecuador: www.cvxecuador.org para difundirlo en nuestra región y para promover experiencias semejantes.

Un abrazo en Cristo,


Francisco Javier Robalino
Intercambio apostólico
CVX Latinoamérica sur